VeriFactu en 2027: fechas y claves para empresas y autónomos

21 Sep, 2026

Después de aplazamientos y cambios de calendario, 2027 será el año de VeriFactu para empresas y autónomos. Las sociedades deberán tener adaptados sus sistemas de facturación desde el 1 de enero de 2027. Para autónomos, profesionales y otros obligados, la fecha será el 1 de julio de 2027.

Hay margen para prepararse, pero conviene aprovecharlo. Especialmente porque VeriFactu no implica únicamente cambiar un programa informático y tampoco debe confundirse con otra obligación que llegará en los próximos años: la factura electrónica entre empresas y profesionales. Son dos cambios diferentes y conocer qué exige cada uno evitará decisiones precipitadas o inversiones innecesarias.

¿Cuándo será obligatorio VeriFactu?

Tras el aplazamiento previsto en el Real Decreto-ley 15/2025, el calendario queda establecido en dos fechas:

  • 1 de enero de 2027: contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades, entre ellos sociedades limitadas y sociedades anónimas.
  • 1 de julio de 2027: resto de obligados, incluidos autónomos, profesionales y determinadas entidades en atribución de rentas.

El tamaño o la facturación del negocio no son los criterios que determinan por sí solos la obligación. Una pequeña sociedad puede estar afectada de la misma forma que una compañía de mayor dimensión. Por eso, antes de tomar decisiones, hay que comprobar la situación concreta de cada contribuyente y cómo está gestionando actualmente su facturación.

¿Qué es VeriFactu y qué cambia en la facturación?

La finalidad de la normativa es que los sistemas informáticos utilizados para facturar garanticen la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. Dicho de una forma más sencilla: una factura no podrá modificarse o eliminarse sin dejar constancia de lo sucedido.

Los registros estarán relacionados entre sí, permitiendo mantener una trazabilidad de la facturación. Esto obliga a revisar algunas prácticas administrativas habituales. Corregir una factura ya no puede consistir simplemente en abrir el documento, cambiar un dato y guardar de nuevo el archivo como si la versión anterior nunca hubiera existido. La adaptación, por tanto, afecta al software, pero también a la forma de trabajar de los departamentos de administración y contabilidad.

¿VeriFactu obliga a enviar todas las facturas a Hacienda?

No necesariamente. La normativa contempla dos formas de cumplir sus requisitos. La modalidad VERI*FACTU permite remitir automáticamente a la Agencia Tributaria los registros de facturación generados por el sistema.

Existe también la posibilidad de conservar los registros dentro del propio sistema informático, sometiéndolos a requisitos reforzados de seguridad, conservación y trazabilidad. Así que utilizar un programa adaptado a la normativa y enviar automáticamente los registros a Hacienda son cuestiones relacionadas, pero no idénticas.

Las empresas deberían comprobar qué modalidad ofrece su programa y cuál se ajusta mejor a su funcionamiento.

¿Se podrá seguir haciendo facturas con Excel?

Esta es una cuestión especialmente relevante para autónomos y pequeños negocios que todavía utilizan hojas de cálculo para preparar sus facturas. El documento analizado considera que una hoja de cálculo utilizada como sistema para generar facturas entra dentro del concepto de sistema informático de facturación.

Por tanto, utilizar una plantilla de Excel no debería contemplarse como una fórmula para evitar la adaptación a la nueva normativa. Quienes todavía trabajen de esta forma disponen de tiempo para revisar cómo quieren organizar su facturación antes de que llegue 2027.

¿Quién puede quedar fuera de VeriFactu?

El ámbito de aplicación es amplio, pero existen excepciones. Entre ellas, se encuentran los contribuyentes acogidos al Suministro Inmediato de Información (SII) y determinados contribuyentes sujetos a normativa foral en País Vasco y Navarra.

También queda fuera, en principio, quien emita sus facturas exclusivamente de forma manual sin utilizar un sistema informático de facturación. Antes de contratar un nuevo programa pensando exclusivamente en VeriFactu, conviene por tanto comprobar si la empresa o profesional se encuentra realmente dentro de su ámbito de aplicación.

Los programas de facturación ya deberían estar preparados

Que la obligación para empresas y autónomos se haya trasladado a 2027 no significa que los proveedores de software dispongan del mismo margen. Según la regulación recogida en el documento, los fabricantes y comercializadores de programas de facturación deben disponer de soluciones adaptadas desde el 29 de julio de 2025. Esto permite anticipar parte del trabajo.

Una empresa que durante 2026 vaya a cambiar de ERP, contratar un nuevo programa o renovar su solución de facturación debería comprobar expresamente que el sistema cumple los requisitos y solicitar al proveedor la correspondiente declaración responsable. Invertir ahora en una herramienta que obligue a realizar otra migración en 2027 tendría poco sentido.

VeriFactu y factura electrónica: dos obligaciones diferentes

Es probablemente la distinción más importante.

  • VeriFactu regula fundamentalmente cómo debe funcionar el sistema informático utilizado para generar las facturas.
  • La factura electrónica B2B afecta, en cambio, a la forma en la que empresarios y profesionales deberán emitir e intercambiar sus facturas.

La factura electrónica no significa simplemente enviar por correo electrónico el mismo PDF que se utiliza actualmente. El modelo previsto se basa en formatos estructurados e interoperables. Una empresa puede, por tanto, tener que prepararse para ambas obligaciones, pero sus normas y calendarios son diferentes.

¿Qué deberían hacer empresas y autónomos antes de 2027?

El aplazamiento permite organizar la transición sin prisas, pero no aconseja dejarla para el último momento. Durante los próximos meses conviene revisar el programa de facturación utilizado actualmente y confirmar con el proveedor si cumple los nuevos requisitos. También es un buen momento para analizar cómo se trabaja internamente.

Facturas que se introducen en el programa mucho después de haberse emitido, documentos anteriores que se modifican directamente o procesos excesivamente manuales son prácticas que merece la pena revisar antes de que el nuevo sistema sea obligatorio.

La adaptación no termina en el software. Las personas que intervienen en administración, contabilidad y facturación tendrán que conocer también los nuevos procedimientos. Las fechas 1 de enero y 1 de julio de 2027 son las que empresas y autónomos deben tener ya señaladas en el calendario. Hay tiempo para prepararse. Precisamente por eso, utilizarlo para revisar sistemas y procesos permitirá llegar a VeriFactu sin improvisaciones de última hora. Cuenta con Grupo Brío si tienes dudas. 

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