Mediación, arbitraje y MASC
Un conflicto no tiene por qué desembocar directamente en un procedimiento judicial. Entre el desacuerdo inicial y la intervención de los tribunales existen distintas fórmulas que permiten a las partes intentar alcanzar una solución o atribuir a un tercero un papel determinado en la controversia. La elección entre ellas también condiciona quién mantiene la capacidad de decidir sobre el resultado.
En Grupo Brío abordamos la mediación, el arbitraje y los MASC atendiendo al origen del conflicto, a la relación existente entre las partes y al resultado que se pretende alcanzar. El mecanismo adecuado dependerá de las características concretas del asunto y de la forma en la que pueda abordarse la controversia.
Resolución de conflictos por vías extrajudiciales
Los medios adecuados de solución de controversias (MASC) agrupan diferentes fórmulas para abordar un desacuerdo sin plantear inicialmente su resolución ante un tribunal. Su utilización permite estructurar la negociación y buscar una salida adaptada a la naturaleza del conflicto.
No todos estos mecanismos funcionan de la misma manera. Algunos se orientan a facilitar que las propias partes alcancen un acuerdo, mientras que otros atribuyen a un tercero una función diferente dentro de la resolución de la controversia. Conocer esas diferencias resulta esencial para escoger la alternativa que encaje con cada situación.
Mediación y construcción de acuerdos
La mediación crea un espacio en el que las partes pueden exponer sus posiciones y trabajar sobre posibles soluciones con la intervención de un tercero neutral. A diferencia de un procedimiento judicial, el mediador no impone una decisión, sino que facilita el diálogo para que sean los propios implicados quienes puedan alcanzar un acuerdo.
Esta vía puede adquirir especial interés en conflictos empresariales o civiles en los que, además de resolver una discrepancia concreta, existen relaciones comerciales, societarias o personales cuya continuidad conviene tener en cuenta.
Arbitraje: una forma diferente de resolver la controversia
El arbitraje responde a una lógica distinta. Las partes someten la cuestión a uno o varios árbitros para que adopten una decisión conforme al marco establecido para el procedimiento arbitral.
La posibilidad de recurrir a esta vía puede venir determinada por un convenio arbitral previamente pactado o acordarse cuando aparece el conflicto. Por ello, antes de plantearla resulta necesario comprobar las condiciones existentes entre las partes y el alcance de los compromisos asumidos.
Grupo Brío puede prestar asesoramiento en arbitraje desde el análisis inicial de la controversia hasta la preparación de la posición jurídica que deba mantenerse durante su tramitación.
Elegir la vía adecuada antes de continuar el conflicto
La mediación, el arbitraje y otros MASC no constituyen soluciones intercambiables. El tipo de relación existente, el contenido de la controversia, la posibilidad de negociación y los acuerdos previos entre las partes son factores que deben tenerse en cuenta.
El objetivo no es evitar un juicio a cualquier precio, sino utilizar una vía coherente con las características del asunto. Esta valoración permite decidir si resulta conveniente intentar una solución negociada, acudir a un mecanismo específico o preparar el asunto para otra vía cuando el conflicto no pueda resolverse de forma extrajudicial.
MASC y vía judicial: ámbitos relacionados pero diferentes
Dentro de la asesoría legal en Valencia, los MASC ofrecen así un marco específico para abordar controversias mediante negociación, mediación, arbitraje u otros mecanismos adecuados a la naturaleza del conflicto.
Responsables de área
Rafael Viñals Ferrandis
Socio director
David Tello Gómez
Socio codirector y responsable del Área Laboral
Susana Solís
Responsable del Departamento Jurídico Procesal
Félix Sanz Pavón
Responsable del Departamento Jurídico Laboral
José Miguel Moreno García
Responsable del Departamento Jurídico Mercantil
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