Abogado de derecho administrativo
Las relaciones con la Administración pueden generar obligaciones y decisiones capaces de afectar directamente a particulares, profesionales y empresas. Una sanción, la denegación de una licencia, un requerimiento o una resolución administrativa no tienen las mismas consecuencias, pero comparten la necesidad de conocer qué ha decidido la Administración, en qué se fundamenta esa decisión y qué posibilidades existen para actuar frente a ello.
En Grupo Brío prestamos asesoramiento como abogados de derecho administrativo ante actuaciones de las administraciones públicas, tanto durante la tramitación de un expediente como cuando ya existe una resolución que afecta a los derechos o intereses de la persona o empresa implicada.
Recursos, sanciones, licencias y procedimientos administrativos
El derecho administrativo regula relaciones en las que una Administración pública interviene ejerciendo las competencias que tiene atribuidas. Esto condiciona tanto la forma en la que se desarrolla cada actuación como los plazos, trámites y posibilidades de respuesta de quienes participan en ella.
Un procedimiento administrativo puede iniciarse a solicitud del interesado o como consecuencia de una actuación de la propia Administración. En ambos casos, conocer el expediente y las normas aplicables permite identificar qué debe acreditarse, qué documentación resulta relevante y qué actuaciones pueden realizarse antes de que se adopte una decisión.
Cuando la Administración inicia una actuación
La recepción de una notificación puede marcar el comienzo de un procedimiento o comunicar una actuación ya realizada dentro de un expediente. Su contenido permite conocer qué organismo interviene, qué cuestión se está tramitando y qué plazo existe para responder.
Requerimientos, propuestas de resolución y otros actos administrativos deben examinarse atendiendo al momento del procedimiento en el que se producen. No todas las comunicaciones tienen los mismos efectos ni permiten las mismas actuaciones.
Procedimientos sancionadores
Cuando la Administración considera que puede haberse cometido una infracción, puede iniciar un procedimiento sancionador destinado a determinar los hechos y, cuando corresponda, imponer una sanción.
La defensa exige conocer la conducta que se atribuye al interesado, las normas en las que se fundamenta el expediente y los elementos utilizados para acreditar los hechos. Durante su tramitación pueden formularse alegaciones, aportar documentación y ejercer los derechos previstos antes de que se dicte la resolución correspondiente.
Licencias, autorizaciones y relaciones con la Administración
Determinadas actividades o actuaciones requieren obtener previamente una licencia, autorización u otro título administrativo. Su concesión puede depender del cumplimiento de requisitos específicos y de la documentación presentada ante el organismo competente.
Cuando durante la tramitación se requiere documentación adicional o la solicitud finalmente se deniega, el análisis debe partir tanto de los motivos expresados por la Administración como de las condiciones exigidas por la normativa aplicable.
Contratación pública y licitaciones
La participación de una empresa en una licitación pública está sujeta a las condiciones establecidas en los pliegos y a las reglas de cada procedimiento. Los requisitos exigidos y las decisiones adoptadas durante la adjudicación pueden requerir análisis jurídico, especialmente cuando se produce una exclusión o existe una discrepancia con el resultado.
Una resolución administrativa no siempre pone fin al asunto
La adopción de una decisión por parte de la Administración no significa necesariamente que ya no existan posibilidades de actuación. Dependiendo del tipo de resolución y del procedimiento seguido, pueden existir mecanismos para solicitar su revisión o impugnarla.
Recursos frente a decisiones administrativas
Los recursos administrativos permiten cuestionar determinadas resoluciones cuando concurren los requisitos correspondientes. Dependiendo del acto y del órgano que lo haya dictado, puede resultar procedente, entre otras posibilidades, un recurso de alzada o de reposición. Antes de interponerlo debe comprobarse qué vía corresponde, el plazo disponible y los motivos sobre los que puede fundamentarse.
Si las vías administrativas se agotan, la controversia puede trasladarse a la jurisdicción contencioso-administrativa, donde la actuación de la Administración puede ser sometida a control judicial.
Responsabilidad patrimonial de la Administración
El funcionamiento de los servicios públicos puede ocasionar daños que, en determinadas circunstancias, den lugar a una reclamación frente a la Administración. Debe analizarse el perjuicio producido, las circunstancias en las que tuvo lugar y su relación con la actividad administrativa, así como la documentación necesaria para acreditar su origen y alcance.
El expediente administrativo como punto de referencia
Una actuación administrativa no debe analizarse únicamente a partir de su resultado final. Las notificaciones, documentos, alegaciones y decisiones adoptadas permiten reconstruir cómo se ha desarrollado el expediente y conocer las posibilidades existentes en cada momento.
La intervención de un abogado de derecho administrativo puede comenzar así antes de una actuación ante la Administración, durante un procedimiento ya iniciado o cuando resulta necesario estudiar las posibilidades existentes frente a una resolución.
El derecho administrativo se desarrolla en un marco en el que los plazos, la documentación y el estado del expediente pueden condicionar las actuaciones disponibles. Conocer su evolución permite establecer qué respuesta corresponde en cada fase.
Responsables de área
Rafael Viñals Ferrandis
Socio director
David Tello Gómez
Socio codirector y responsable del Área Laboral
Susana Solís
Responsable del Departamento Jurídico Procesal
Félix Sanz Pavón
Responsable del Departamento Jurídico Laboral
José Miguel Moreno García
Responsable del Departamento Jurídico Mercantil
Otros servicios