Reestructuración empresarial

Una empresa puede necesitar reorganizarse cuando su estructura deja de responder adecuadamente a su situación económica, societaria u operativa. La reducción de ingresos, un nivel de endeudamiento difícil de sostener, cambios en la actividad o la necesidad de adaptar determinadas áreas del negocio pueden obligar a revisar decisiones y compromisos que hasta ese momento formaban parte de su funcionamiento habitual.

La reestructuración empresarial permite abordar estos cambios desde una perspectiva jurídica coordinada, teniendo en cuenta cómo afectan las medidas planteadas a la propia sociedad, sus acreedores, contratos y demás relaciones vinculadas a la actividad.

Soluciones jurídicas y estratégicas para empresas en crisis

No existe una única forma de reestructurar una organización. Las medidas dependen del origen de las dificultades, de su alcance y de las posibilidades que mantiene el negocio para adaptar su estructura.

Antes de definir las actuaciones resulta necesario conocer qué elementos están generando mayor presión sobre la empresa y cuáles pueden modificarse. Deudas y vencimientos, contratos, estructura societaria o compromisos asumidos frente a terceros pueden formar parte de este análisis.

El objetivo es valorar estos elementos de manera conjunta, evitando tratar cada dificultad como un problema independiente cuando las decisiones adoptadas en un ámbito pueden producir efectos sobre otros.

Reorganizar obligaciones y relaciones empresariales

Cuando las dificultades afectan a la capacidad para atender determinados compromisos, una de las cuestiones que puede plantearse es la reorganización de las obligaciones existentes.

La negociación con acreedores, la revisión de determinados acuerdos o la modificación de las condiciones vinculadas a la deuda pueden formar parte de una estrategia más amplia. Estas actuaciones deben plantearse teniendo en cuenta sus efectos sobre el conjunto de la empresa, para evitar que una medida dirigida a resolver una necesidad inmediata genere nuevos desequilibrios en otras áreas.

La reestructuración también puede afectar a relaciones contractuales o societarias que condicionan el funcionamiento de la organización. En estos casos, las consecuencias jurídicas de cada modificación deben analizarse junto con los objetivos que pretende alcanzar la empresa.

Cambios internos para adaptar la estructura del negocio

 

Las medidas no tienen por qué limitarse a las relaciones con acreedores. Una reorganización puede implicar modificaciones en la estructura societaria, en determinadas áreas de actividad o en la distribución de recursos y responsabilidades.

Cada decisión puede afectar a materias jurídicas diferentes. Una modificación societaria, contractual, financiera o laboral puede tener consecuencias en otros ámbitos de la organización, por lo que resulta necesario identificar esas conexiones antes de ejecutar las medidas previstas.

Esta visión permite ordenar los cambios necesarios y mantener una línea coherente entre las distintas áreas afectadas durante el proceso de reorganización.

Reestructuración e insolvencia no son el mismo escenario

La necesidad de reorganizar una empresa no implica necesariamente que exista una situación de insolvencia ni que deba iniciarse un procedimiento concursal. Las medidas de reestructuración pueden plantearse en momentos diferentes y responder también a cambios estratégicos o estructurales del negocio.

Cuando las dificultades económicas alcanzan una dimensión que exige analizar específicamente la solvencia de la organización, las alternativas disponibles y, en su caso, el concurso de acreedores, la actuación pasa al ámbito de insolvencias y derecho concursal.

La reestructuración empresarial mantiene así un enfoque propio: ordenar y coordinar cambios jurídicos que permitan adaptar la organización a un escenario diferente y establecer una estructura acorde con las necesidades que presenta el negocio.

Responsables de área

Rafael Viñals Ferrandis

Socio director

David Tello Gómez

Socio codirector y responsable del Área Laboral

Susana Solís

Responsable del Departamento Jurídico Procesal

Félix Sanz Pavón

Responsable del Departamento Jurídico Laboral

José Miguel Moreno García

Responsable del Departamento Jurídico Mercantil

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