Rebajas fiscales en carburantes y energía: qué cambia a partir del verano de 2026

8 Jul, 2026

Las medidas fiscales aprobadas durante los últimos años para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía comienzan a entrar en una nueva fase. Tras varias prórrogas, el Gobierno ha iniciado la retirada progresiva de buena parte de estos incentivos, aunque mantiene algunos mecanismos de protección para responder con rapidez si vuelven a producirse tensiones en los mercados energéticos.

El cambio afecta tanto a empresas como a profesionales y consumidores, especialmente en materias como los carburantes, la electricidad o el gas.

El Real Decreto-ley 18/2026, publicado el 30 de junio, mantiene parte de las medidas extraordinarias, pero establece un calendario de reducción gradual que, salvo nuevas decisiones, culminará durante el mes de septiembre.

Menos rebaja en los carburantes

Uno de los cambios más relevantes afecta al Impuesto sobre Hidrocarburos.

La reducción fiscal sobre gasolinas y gasóleos continuará durante los meses de verano, aunque irá disminuyendo progresivamente:

  • Julio: reducción de 15 céntimos por litro.
  • Agosto: reducción de 10 céntimos por litro.
  • Septiembre: reducción de 5 céntimos por litro.

No obstante, la norma incorpora una cláusula de flexibilidad. Si los precios de los carburantes vuelven a experimentar un incremento significativo, el Gobierno podrá intensificar automáticamente estas rebajas durante el mes siguiente.

Continúan los apoyos para los sectores más afectados

El proceso de retirada no afecta por igual a todos los sectores.

Transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores seguirán contando con determinadas ayudas vinculadas al gasóleo profesional y al utilizado en actividades agrarias, ganaderas y forestales, así como con devoluciones parciales del Impuesto sobre Hidrocarburos. Estas medidas se mantienen hasta finales de septiembre, aunque sujetas a los requisitos establecidos por la normativa.

Las empresas y profesionales beneficiarios deberán comprobar que continúan cumpliendo las condiciones exigidas y conservar la documentación que justifique tanto los consumos como el desarrollo de la actividad.

Electricidad y gas: el IVA vuelve al 21 %, pero con excepciones

Desde el 1 de junio de 2026, el IVA aplicable a la electricidad y al gas volvió, con carácter general, al tipo del 21 %.

Sin embargo, la nueva regulación prevé la posibilidad de recuperar temporalmente el tipo reducido del 10 % durante agosto y septiembre si los precios energéticos vuelven a dispararse.

Esta circunstancia obliga a empresas y profesionales a permanecer atentos a las decisiones que pueda adoptar el Gobierno en función de la evolución del mercado.

También cambia el Impuesto Especial sobre la Electricidad

La norma incorpora un mecanismo similar respecto al Impuesto Especial sobre la Electricidad.

En caso de un deterioro significativo de los precios energéticos, podrá volver a aplicarse temporalmente el tipo reducido del 0,5 %, respetando los mínimos de tributación previstos legalmente.

La fiscalidad de la producción eléctrica también se modifica

El Real Decreto-ley introduce además novedades en el Impuesto sobre el Valor de la Producción de Energía Eléctrica (IVPEE).

Para 2026 se amplían determinadas reducciones aplicables a la base imponible y a los pagos fraccionados correspondientes al tercer y cuarto trimestre. Además, la norma fija una hoja de ruta para los próximos años:

  • Tipo del 3,5 % durante 2027.
  • Tipo del 0 % a partir de 2028 con carácter indefinido.

Aunque la tendencia general apunta hacia la retirada de las ayudas extraordinarias, el Gobierno mantiene un mecanismo de salvaguarda que permitirá recuperar automáticamente parte de estos beneficios fiscales si vuelven a producirse fuertes incrementos en los precios de la energía.

La evolución del contexto internacional seguirá siendo determinante para decidir si estas medidas desaparecen definitivamente o vuelven a activarse.

Mientras tanto, empresas y profesionales deberán adaptar su planificación fiscal y financiera a un escenario en el que los incentivos energéticos dejan de ser permanentes y pasan a depender, cada vez más, de la evolución del mercado.

<h4>Grupo Brío</h4>

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